Esto debió salir ayer.

Regalos

Hoy me regalaron cosas que nunca pensé tener y cosas que siempre había querido.

En mi trabajo, por alguna razón que aún no comprendo, les gusta hacer intercambio de calzones. Pobre de mí, es el tercero. Esta vez recibí dos cajas, una caja chica y una caja normal. Para el intercambio debemos anotar las especificaciones (chiste local) de la ropa interior que nos gusta. Cada año trato de ser más claro, así que decidí que quería boxers holgados. Hay veces que no recuerdo como se escribe una palabra y para evitar cualquier vergüenza acudo a mi amigo el DRAE. Sí, holgado*, su segunda acepción justo explicaba lo que quería, así que me pareció adecuado escribirlo en la lista.

La caja pequeña era una caja de diskettes de 3.5″, a lo que finamente puntualicé: “esta caja está muy chica”. Dentro de ella, encontré a mi nuevo amigo Fanto, mi elegante tanguita roja de elefantito, holgada y con ojitos. En la caja normal… a nadie le importa el contenido de la caja normal.

No soy una persona particularmente religiosa, tal vez sea un poco espiritual. Me gusta la idea de que la belleza es la representación de lo sagrado. Pero tengo grandes problemas con la moral, el deber ser y el modelo castigo-recompensa. De cierta forma, me siento atraído por las tradiciones orientales, aunque no al grado de estudiarlas o practicarlas. Siempre había querido uno de esos rosarios budistas, me gustan sus formas orgánicas.  Adri hoy me regaló dos, que orgullosamente porto sin saber mucho de su significado.

* 2. adj. Ancho y sobrado para lo que ha de contener.

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