Una vez contado lo que me pasó, viene el necesario periodo de reflexión que toda anécdota que implica salud, riesgo, afectos y recuperación demanda (vaya, si lloré en la mañana con la escena de Ego probando el Ratatouille, sí, una de las mejores escenas de cine que he visto en mi vida, que se podría esperar).

Soy un hombre nuevo, incompleto pero nuevo, una situación de estas antes de año nuevo no puede dejarse pasar. He de ser menos enojoso y menos trabajoso. Si he de tener propósitos para este año, se resume en uno y es sentir. La vida es sentir, por sobre todas las cosas, ideas, visiones, la vida es sentir y posteriormente nombrar.

Este año concluiré mis grandes pendientes y los concluiré pasándola bien, sólo que me pueda mover bien y el mundo verá… verá que tengo cuatro cicatrices y el estómago afeitado y que tengo mucho sueño y que estos escritos quedarán mejor con el paso de los días y la práctica diaria.

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