Mañana es mi verdadero año nuevo, cumplo 26 años. ¿Qué tiene que decir un hombre que hoy deja los 25? No mucho en realidad, no tengo que decir mucho.

Una imagen difusa de mi esqueleto. Ese es el resultado de mi personal research proyect. Podría decir que he pasado mi vida dando respuesta a las mismas preguntas, desde distintos ángulos y perspectivas, desde diferentes etapas del desarrollo. ¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Qué puedo esperar? Me las he tomado demasiado en serio, sólo he encontrado silencios paralizantes. En el camino he encontrado momentos sublimes, natural, simbólica y emocionalmente. Sin embargo, no ha llegado el día en que logre integrar todo en un mundo. En mi pequeño mundo, el pequeño mundo de un hombre. Me encuentro difuso, solía decir que entraba en crisis repetidas (}{) y me alejaba de todos. Regresaba y todo estaba un poco mejor.

No he dado respuesta a las preguntas, pero he llegado a una resolución. Ya estuvo bueno de andar perdiendo el tiempo en disertaciones y en argumentos circulares. Ha llegado la hora de crear.

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